¿Cómo evito que aparezcan los gorgojos? ¿Y las polillas?

Los gorgojos y las polillas son invasores que nadie quiere en la alacena: consumen los alimentos antes que nosotros, cambian su textura y propiedades nutricionales, dan un aspecto desagradable e infestan a otros alimentos envasados. Los alimentos más invadidos son los secos: harinas, legumbres, cereales, pastas. Llegan desde el origen (almacenamiento de granos cosechados, distribución) o ingresan por envases dañados, abiertos o no herméticos, y por contaminación o almacenamiento inadecuado en la alacena.
Los gorgojos perforan los granos con una especie de pico, colocan sus huevos y tapan la perforación, haciendo casi imposible identificarlos. Las polillas depositan sus huevos sobre el producto (a veces antes de la compra); con el tiempo, si el almacenamiento generó un ambiente cálido y húmedo, esos huevos se transforman en adultos. Con las polillas se nota además una especie de "telarañas": hilos de seda que producen las larvas mientras se alimentan y crecen dentro del alimento.
Una vez que aparecen en un alimento o en la alacena, conviene tomar estos recaudos:
- Retirar todos los productos: vaciar la alacena y desechar cualquier producto sospechoso.
- Limpiar las superficies con agua caliente y jabón, y secar bien para evitar humedad.
- Pasar un paño humedecido en vinagre blanco para eliminar huevos o larvas invisibles.
- Reorganizar en recipientes herméticos de vidrio o plástico con tapas ajustadas.
- Control periódico: revisar los alimentos regularmente y mantener la limpieza como práctica habitual.
Para evitar que aparezcan, además:
- Almacenar productos secos en heladera o freezer: el frío afecta a los huevos y evita que lleguen a su estadio adulto.
- Usar repelentes naturales como aceite esencial de menta o neem, o laurel, que ahuyentan por sus compuestos aromáticos.